Reportaje

Cambio de era en el urbanismo: qué debatirán 10.000 arquitectos en el congreso global de Barcelona

Hoy, 27 de abril, Barcelona ha presentado oficialmente el programa profesional del Congreso Mundial de Arquitectos (UIA 2026). El evento, que reunirá a más de 10.000 profesionales de 130 países, marca un cambio de paradigma: la comunidad arquitectónica asume el papel de diseñar no solo edificios, sino nuevos modelos económicos y sociales. Sus decisiones sentarán las bases de los futuros estándares urbanísticos a los que deberá adaptarse todo el sector inmobiliario y de la construcción.

Las exigencias de los municipios a los arquitectos

Durante la presentación, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, formuló tres prioridades pragmáticas sobre las cuales los arquitectos deberán diseñar proyectos y las empresas crear sus modelos de negocio:
  • Vivienda masiva para la clase media.Las ciudades se enfrentan al éxodo de la población económicamente activa debido al aumento de los precios inmobiliarios. Los arquitectos deben desarrollar soluciones que permitan a los promotores construir viviendas asequibles y de calidad sin perder rentabilidad.
  • Adaptación a los riesgos climáticos. Las infraestructuras deben proteger a los habitantes de los fenómenos meteorológicos extremos. La arquitectura actúa aquí como una herramienta de ingeniería para la supervivencia y la reducción del consumo energético.
  • El "derecho a la belleza" como política pública. Collboni subrayó que un entorno estético y bien pensado deja de ser un atributo exclusivo del segmento premium. Las autoridades esperan de los proyectistas soluciones que conviertan la arquitectura de calidad en un estándar básico para todos los barrios.
"Como alcalde, busco principalmente herramientas prácticas. De los expertos en este congreso no esperamos solo reflexiones teóricas, sino respuestas concretas y viables a las crisis a las que se enfrentan las ciudades modernas".

Por qué la rehabilitación es ahora más rentable que la obra nueva

Históricamente, los congresos de la UIA han forjado tendencias globales. Como señaló la vicepresidenta de la UIA, Teresa Táboas, si en 1948 la organización se creó para la reconstrucción masiva de infraestructuras tras la Segunda Guerra Mundial, hoy la prioridad es proteger los territorios de la destrucción climática y geopolítica. "La arquitectura debe volver a ser un acto de cuidado y reparación", afirmó Táboas.
Para el sector de la construcción, esto supone el abandono gradual del modelo extensivo de "demoler y construir de nuevo". Los arquitectos empiezan a tomar la iniciativa dictando nuevas reglas del juego:
  • Cabildeo de nuevas leyes: El programa incluye el proyecto House Europe!. Se trata de una iniciativa destinada a modificar la legislación europea con un objetivo claro: hacer que la rehabilitación de edificios existentes sea económica y jurídicamente más rentable para los inversores que la obra nueva.
  • Minería Urbana (Urban Mining): Los arquitectos diseñan los edificios para que en el futuro sirvan como "bancos de materiales". Los escombros y las estructuras antiguas empiezan a considerarse como recursos. Grandes actores industriales, como Holcim y Roca, participarán como socios del congreso para implementar tecnologías de reciclaje a escala industrial.
Un bloque de investigación específico del congreso (Research by Design) muestra cómo el pensamiento arquitectónico está abriendo nuevos mercados para el sector inmobiliario social. Un claro ejemplo es la adaptación del entorno al envejecimiento de la población. Los grupos de investigación proponen acabar con el aislamiento de las personas mayores en las instituciones médicas clásicas. Los arquitectos debaten la creación de espacios inclusivos que permitan a las personas mayores de 80 años llevar una vida socialmente activa, proponiendo incluso integrar estas zonas en antiguos recintos industriales y clubes de música techno. Para el mercado, esto es la señal de la consolidación de un segmento de infraestructuras fundamentalmente nuevo.
Como señala Ksenia Gavrilova, experta en desarrollo urbano, estratega y futura participante del congreso: "La arquitectura deja definitivamente de ser una industria de creación de formas para convertirse en una herramienta de diseño de modelos sociales y económicos". En su opinión, hoy ya no basta con construir un objeto; hay que crear un escenario que lo haga viable a largo plazo. El cambio hacia la "Reutilización Adaptativa" (Adaptive Reuse) y la estrategia de la "arquitectura como reparación" no es solo una tendencia ecológica, sino una respuesta pragmática a la demanda de las ciudades de preservar su identidad y aumentar la rentabilidad de sus territorios.
"El Congreso de la UIA es un momento único en el que la arquitectura deja de encerrarse en sí misma. Se convierte en un espacio de encuentro y diálogo para hacer un diagnóstico preciso de nuestro momento histórico".

Debates horizontales en "Las Tres Chimeneas"

El comité organizador ha prescindido del formato académico tradicional en favor de un enfoque interdisciplinar. El programa, de cinco días de duración (del 28 de junio al 2 de julio), se articula en torno a 250 ponencias y se estructura en seis ejes de transformación.
Entre ellos: Becoming Circular (economía circular y reciclaje de edificios), Becoming Interdependent (nuevas políticas de desarrollo espacial y replanteamiento del espacio público) y Becoming Hyper-Conscious (el impacto del big data, la nueva legislación y la geopolítica en el urbanismo). El eje Becoming More-than-human exige a los promotores replantear la integración de los proyectos en los ecosistemas naturales frente a la crisis climática. El vector Becoming Embodied se centra en las propiedades físicas y el ciclo de vida de los nuevos materiales de construcción. Un papel especial recae en Becoming Attuned (poética, estética y cultura): devuelve a la arquitectura el enfoque en la belleza, pero con un nuevo estatus. La estética del entorno ya no se considera una opción premium, sino que se convierte en una norma social básica y un estándar obligatorio para proyectos de cualquier categoría.
Para asegurar un debate de alcance mundial, se ha invitado a Barcelona a arquitectos visionarios, entre ellos premios Pritzker como: Shigeru Ban, el estudio Lacaton & Vassal, Amateur Architecture Studio y Smiljan Radić.
Sin embargo, la principal característica del cartel es que va mucho más allá del diseño puro. El programa incluye al legendario urbanista Jan Gehl, a la economista de fama mundial Mariana Mazzucato y a la experta mexicana en vivienda asequible Tatiana Bilbao.
Para evitar los formalismos, el comité organizador introduce la figura de los "Antagonistas Críticos": 12 expertos independientes de los campos de la filosofía, la economía y la ecología, cuya tarea será someter a una rigurosa auditoría las soluciones propuestas en las principales sesiones plenarias.
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Es revelador que el lugar elegido para los debates abiertos (Open Forum) sea la antigua central térmica Las Tres Chimeneas en Sant Adrià de Besòs. Este territorio es un ejemplo práctico de cómo un concepto arquitectónico contemporáneo reactiva la economía de una zona industrial abandonada con la participación de corporaciones.
Justo a orillas del mar, se levantarán unas gradas con capacidad para 1.500 personas destinadas a los debates, donde las voces de los residentes locales resonarán al mismo nivel que las de las estrellas mundiales.
Además, está prevista una gran exposición de 4.000 metros cuadrados y más de 70 itinerarios arquitectónicos urbanos. La solemne ceremonia de entrega de premios de la UIA tendrá lugar en el recinto de la Sagrada Familia.