Históricamente, los congresos de la UIA han forjado tendencias globales. Como señaló la vicepresidenta de la UIA, Teresa Táboas, si en 1948 la organización se creó para la reconstrucción masiva de infraestructuras tras la Segunda Guerra Mundial, hoy la prioridad es proteger los territorios de la destrucción climática y geopolítica.
"La arquitectura debe volver a ser un acto de cuidado y reparación", afirmó Táboas.
Para el sector de la construcción, esto supone el abandono gradual del modelo extensivo de "demoler y construir de nuevo". Los arquitectos empiezan a tomar la iniciativa dictando nuevas reglas del juego:
- Cabildeo de nuevas leyes: El programa incluye el proyecto House Europe!. Se trata de una iniciativa destinada a modificar la legislación europea con un objetivo claro: hacer que la rehabilitación de edificios existentes sea económica y jurídicamente más rentable para los inversores que la obra nueva.
- Minería Urbana (Urban Mining): Los arquitectos diseñan los edificios para que en el futuro sirvan como "bancos de materiales". Los escombros y las estructuras antiguas empiezan a considerarse como recursos. Grandes actores industriales, como Holcim y Roca, participarán como socios del congreso para implementar tecnologías de reciclaje a escala industrial.
Un bloque de investigación específico del congreso (
Research by Design) muestra cómo el pensamiento arquitectónico está abriendo nuevos mercados para el sector inmobiliario social. Un claro ejemplo es la adaptación del entorno al envejecimiento de la población. Los grupos de investigación proponen acabar con el aislamiento de las personas mayores en las instituciones médicas clásicas. Los arquitectos debaten la creación de espacios inclusivos que permitan a las personas mayores de 80 años llevar una vida socialmente activa, proponiendo incluso integrar estas zonas en antiguos recintos industriales y clubes de música techno. Para el mercado, esto es la señal de la consolidación de un segmento de infraestructuras fundamentalmente nuevo.
Como señala
Ksenia Gavrilova, experta en desarrollo urbano, estratega y futura participante del congreso:
"La arquitectura deja definitivamente de ser una industria de creación de formas para convertirse en una herramienta de diseño de modelos sociales y económicos". En su opinión, hoy ya no basta con construir un objeto; hay que crear un escenario que lo haga viable a largo plazo. El cambio hacia la "Reutilización Adaptativa" (Adaptive Reuse) y la estrategia de la "arquitectura como reparación" no es solo una tendencia ecológica, sino una respuesta pragmática a la demanda de las ciudades de preservar su identidad y aumentar la rentabilidad de sus territorios.