Noticias

Despedida por curiosidad: el precio del error — 100.000 euros

Una empleada de uno de los bancos españoles fue despedida de forma disciplinaria tras 23 años de trabajo por una grave violación de la confidencialidad.

La razón fue su incontrolable curiosidad. La mujer consultaba en secreto las cuentas de los clientes —más de 170 personas en total—, incluyendo a sus familiares, vecinos y conocidos. Según se informa, lo hacía “por pura curiosidad” para conocer su situación financiera.

Cuando la dirección del banco descubrió el acceso no autorizado, calificó el hecho como una “infracción muy grave”. Como resultado, la empleada perdió no solo su trabajo, con un salario de 5.000 euros al mes, sino también el derecho a percibir la prestación por desempleo.

Además, perdió la indemnización por despido, que tras 23 años de servicio podría haber ascendido a unos 100.000 euros. Este tipo de curiosidad constituye una violación directa de la Ley de Protección de Datos, y el despido fue considerado totalmente legal.
2025-11-17 12:09